Sinopsis: El magnífico Shely venta bien de sus bonitos tetas naturales, y no se es porque el gran Lexington Steel sucedió que esta zorra se calmó. Al contrario, se moriría tanto de deseo de hacerse destrozar por una polla negra, que no dejó de encenderlo hasta que comience a agrietarse. No perdió tiempo para comenzar a mamársela, pues no vio el inconvéniant para que se ponga a meterla un dedo. Pues no tomó el dolor de llevarlo fuera de la cocina para él pegarle un buen pollazo.
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